El otro día tuve una charla muy interesante con un remisero, que me contaba sobre una clienta que lo mandaba a pagarle las cuentas porque estaba enferma, cuasi postrada, y que la mujer se le ponía celosa. Para mi que la hacía re cornuda con la clienta postrada, pero bueno. Medio picarón el viejo, pero me encanta hablar con los remiseros cuando voy sola. Y nada, fue chistoso. Cómo que los remiseros toman confianza, jaja, con cualquiera al que llevan. Qué sé yo.
El otro día iba caminando por no me acuerdo dónde y de un auto se escucha una canción de Silvio a todo volumen, me di vuelta pensando que iba a encontrar a un chabón viejo, o a una chabona vieja, onda mis viejos, pero no, era un pendejo. Fue muy chistoso, y el chaboncito me miró, jaja, re loco. Pero bueno, fue bueno.
El otro día, me sentía re mal, y bueno, fuí al baño como para vomitar, y me acordé de que perdí el celular, porque la última vez que me agaché para vomitar se me cayó el celular al inodoro. JAJA, quiero mi celulaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario