Este fin de semana quiero bailar.

Viernes tres de septiembre del año dos mil diez.

Resulta ser que el día que tanto esperé, llegó. Sí! El recital de La vela puerca, mi primer recital de La vela. Estaba que no me podía dormir la noche anterior, pero me levanté feliz de no ir a la escuela y mi amiga me llamó y me dijo que iba a venir al mediodía a casa. OKEY. Cayó a las doce y pasamos toda la tarde boludeando, grabando cds y esperando el graaaaaaan momento. Por supuesto, partimos hacia el Malvinas Argentina tarde y por supuesto, nos perdimos. GPS de mierda el del celular de Darío. TRUCHO! Bueno, a las 19.00 hs abrían la puerta supuestamente, llegamos a las 20.30 y no había mucha gente, así que esperaaaaaaamos. Estábamos ahí, en la balla/valla, como sea. Bueno, a las 21.30 maso arrancó el documental, NormalmenteAnormal. Re lindo, aunque lo tengo y me lo sé de memoria, re lindo verlo ahí. Por supuesto, arrancaron a las 22.30 maso los muy perros. Lista de temas linda, buen sonido, muchas ganas de saltar, gritar, cantar. ESTABA RE FELIZ. Me encantó, me encantó! Y también me encantó el saxofonista mirándome cuando le cantaba y el enano con sus pelos a lo naufrago. HERMOOOOSO. Aunque tocaron 1 y 40, 50 minutos... podrían haberlo hecho más largo che! No importa, estuvo hermoso. Terminamos agotadas y super felices con Beta. La pasamos genial. Me re emocioné en pila de temas, me encantó la banda en vivo, soy reeeeeeeee feliz.

Sábado cuatro de septiembre de dos mil diez.

Así como llegué del toque de la vela me acosté a dormir y así nomás me desperté la mañana siguiente para bañarme e irme a Rosario con mi amiga, mi vieja y una amiga de mi vieja. Encaramos bien, retiramos la última entrada que nos quedaba por retirar y encaramos derecho por la ruta. Ibamos re bien, paramos creo que dos veces en estaciones de servicio, estuvo bastante tranquilo hasta que llegamos a un piquete a 20 km de Rosario. Tuvimos que hacer un desvío que nos costó cuatro horas más de viaje... LA RE PUTA MADRE, llegamos a Rosario a las siete y pico... estábamos justas de tiempo. Fuimos a hacer la cola, nos mandaron a una cola que era por otro lado... Entramos. No lo podíamos creer. El anfiteatro más lindo del mundo y encima estábamos en la fucking valla/balla. Qué buen recital! Emiliano, me meé encima cuando te ví lindo, flaco, alto y con ese pelito corto, DIOS. Cecilio que me sonreía, que me señaló que asjdnjdgjdgn, igual Martín. DIOS. Me morí. Emiliano, Emiliano, Emiliano, no dejé de mirarte. BUENÍSIMO EL RECITAL, la lista, todo. Espectacular, no quería que se terminara más esa noche, fue maravillosa.

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