Que lindo que se siente no estar encadenada a ese sentimiento que hacía que mi corazon se parta en mil pedazos cada dos por tres.Soy feliz, soy libre y soy feliz. Por fin estoy en perfecto estado, por fin. Siento como de vuelta vuelven a mi esos momentos, e intento llorar y no puedo. Igual, todavía no puedo frenar algunas cosas, los impulsos pueden más que mí, pueden más que los dos. Todo y todos me parecen diferentes en algunos aspectos y lo mejor de todo es que todo cambio fue para bien. La gente que no se merece nada de parte mía, está muy bien ubicada en aquellos lugares más bajos del podio, y espero que ni se mosqueen porque nadie les permitió volver a arruinarme las cosas buenas que tengo. Por fin me siento bien haciendo las cosas que hago. ¡ERA VERDAD QUE EN EL CAMINO NADA MÁS SE PERDÍA A LAS PERSONAS QUE NO VALÍAN LA PENA! Y por suerte fueron tan pocas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario